15 noviembre 2009

EL ESPEJO

La vida es lo que vivimos, ni lo que contamos ni lo que otros cuentan. Cuando las horas se resisten vivimos cada minuto como si fuéramos una luz al atardecer. Hubo un día en que, al mirarme en un espejo, no encontré a nadie. Si por un casual, mañana amaneciera de nuevo, contaría esta historia, aun no deseando sus horas y aunque nosotros fuéramos aquella luz. Probablemente me miraría de nuevo en aquel espejo y creería haberte visto. La vida habría sido entonces lo que había vivido, lo que había visto. Ni sería lo que cuento ni lo que cuenten. Eso habría sido la vida: creer haberte visto.

PRESENTE

En las calles, observo a personas que caminan con determinación y conversan con ánimo renovado. Apariencia, al menos. En las esquinas, apare...