Quisiera, en este punto y en este lugar, dedicar la canción y el vídeo
que acompañan a esta entrada a cada lector de esta bitácora
que me alienta en silencio y me construye ritmicamente con sus críticas,
con sus deseos encubiertos y con sus vidas ocultas.
También quisiera añadir en este momento
mi valoracion continuada a sus mensajes,
a la construcción ideal de un blog digital de ocio
en donde yace el intento de la saciedad por satisfacer mentes diferentes.
Quisiera, igualmente, como anhelo imposible
reconocer algunos rostros infinitos,
de Alemania, Rusia o México,
que vengo adviritiendo su presencia en este blog.
Y claro está, mantener siempre intactos los equilibrios del amor
para volver a saber pronto de ti.
Lo tendré en cuenta, a cada uno de vosotros
y a cada una de vuestras especiales emociones.
Escrito queda, por tanto, los consejos recibidos
y esta promesa de escribir pensando doblemente
que al otro lado me protegen palabras
con forma y función de paraguas.
RIHANNA - Umbrella