07 junio 2012

CRISIS, ¿QUÉ CRISIS?

Al despertar y cuando regresamos a nuestro domicilio, durante el tiempo de ocio y en las conversaciones en las que diariamente participamos, una y otra vez oímos la palabra crisis. El ser humano tiende a la soledad cuando cae en la habituación de sus costumbres; es un principio psicológico. En España siempre se habló más de lo que se trabajó y en esta afilada actualidad, algunos pensamos ya, como medida de supervivencia, en huir de unas infinitas tertulias mediáticas y cotidianas que giran sobre sí mismas, sobre el dinero que no existe, sobre el que vuela, sobre el que se reclama y sobre el que se recorta. Europa solo tiene ojos para un retrovisor y el mundo se pone en venta por una crisis, por una crisis, ¿qué crisis? Actualmente hablar de crisis es referirse a la crisis del segundo mundo. Sufrimos los pequeños burgueses ante el vértigo del descenso. Prefiero, por tanto, huir de esta realidad informativa, de este martillo gigante, de este círculo encadenado, de esta gula ahorrativa, de este infierno previo, de este permanente color sepia en el que se nos invita a vivir a ciudadanos que preferiríamos huir, repito, huir para creer o para crear, para observar o para paladear una música que trate armónicamente de aliviar el alma mientras los cuerpos bailan para apartarse aquella realidad.




NINA ZILLI - L'UOMO CHE AMAVA LE DONNE



PRESENTE

En las calles, observo a personas que caminan con determinación y conversan con ánimo renovado. Apariencia, al menos. En las esquinas, apare...