17 septiembre 2022

PRESENTE


En las calles, observo a personas que caminan con determinación y conversan con ánimo renovado. Apariencia, al menos. En las esquinas, aparecen idénticos universos vestidos con cafés y tostada. Y en los rincones, los mendigos duermen sobre los tejados. La belleza es sentirte y saberte presente.

26 abril 2022

PAN Y LECHE

Año 2022. Finales de abril. Día 26. Convocatoria de adelanto electoral en la Comunidad de Andalucía. Antes, en Castilla y León. Antes, en Madrid. Antes, en… Un poco más al norte, Emmanuel Macron tapa la boca a la tan irreverente y real ascendencia de la extrema derecha parlamentaria. Aún más al norte, la Unión Europea juega a decir que no juega cuando realmente está jugando. Vaya que si está jugando... ¿Dónde? Más al norte.

Ucrania. 24 febrero 2022. La Federación Rusa –de nombre propio Vladimir Putin– decide ampliar a golpe de fuego el poder territorial de sus fronteras atacando de forma desordenada, desorientada y salvaje a un pueblo del que fue su padre político hasta la llegada de Mijail Gorbachov en 1991. Volodímir Zelenski, presidente ucraniano y soviético hasta la irrupción de Gorbachov, no es tal, sino un actor cómico que maneja la actualidad informativa y comunicativa a base de imagen y masiva petición de armamento a diestra y siniestra en parlamentos europeos, mundiales e internacionales. Aquí es donde la Europa unida decide posicionarse del lado ucraniano. Realmente, ¿es ético proporcionar fuerza armada al que decide plantarse ante su agresor?, ¿será verdad toda la verdad que Zelenski difunde al mundo entero?

En medio de este sindiós, muerte, destrucción y barbarie en los cuatro puntos cardinales. Rusia, país desconocido de temores y cobardía, aguanta y resiste la presión internacional que su opositor Zelenski le ha ganado en los mass media. ¿Qué le importa la muerte y la destrucción a un tipo como Putin capaz de apretar gatillos sin parpadear? Pero el ser humano, el que compra el pan y la leche cada día, tiene miedo y ante la amenaza, decide apostar su supervivencia al éxodo. Ocurre que, en medio de tal situación, también existen voluntades que ante los más desprotegidos y vulnerables, tienen manos para meterlas donde más repugna a cualquier moral. La violación y el abuso sexual de refugiadas y huidas, crías y críos, constituye la versión más abyecta de la condición humana en tiempos de cólera como los actuales.

Qué poco sentimiento materno existe cuando vemos pasar los días y los políticos de menor rango y mayor necedad tratan, figuradamente, a navajazo limpio y por la espalda, de alcanzar tanto su objetivo como el mal de su oponente. Comisiones de investigación en vano y falsos comisionistas se forran con billetes nuevos mientras los del pan y la leche, observan los diez o veinte céntimos de más en cada producto. Escenarios aparte, bombas eméritas que rugen por su inviolabilidad sempiterna mientras fiscalías hacen como que hacen para dar carpetazo y dejar miles de millones precisamente donde estaban. La desvergüenza del (actual rey) emérito es paralela, por mucho que se desee transmitir lo contrario, al pavisoso rostro de su heredero al que le huele el culo a tren cuando, la opinión pública va teniendo conocimiento de lo que él sobradamente sabe y conoce en presente y en pasado.

Se echa de menos, de nuevo el sentimiento materno, de pura entrega y generosidad en cualquier escenario descrito, en cualquier naturaleza aludida y/o aparentemente escondida. Lejos queda el olor a comida recién hecha y plato caliente, al remiendo de una prenda, al sol de media tarde, al sonido de los matorrales y los campos peinados por viento limpio, a la tierra recién mojada o al cielo a punto de describirnos la mañana siguiente. Atrás quedó para siempre el paseo desinteresado por visitar a un amigo o a un familiar en busca de calor humano con forma de color de ánimo. Porque al ánimo le distingue un color y al desaliento, otro distinto. Al morir, los seres vivos dejamos a un lado te-o-de-o: todo. Bueno, esta afirmación se correspondería con la inmensa mayoría de seres humanos, en este caso. El consuelo del arte –en cualquiera de sus manifestaciones– mantiene el pulso ante la ignominia descrita por poseer su innata e inmortal capacidad de poder legar eternamente sus obras a cada generación futura. Así, voces como la de Luciano Pavarotti, Andrea Bocelli o Katherine Jenkins, obras como las de Miguel Ángel, Aristóteles o Velázquez, construcciones como las de Calatrava, Foster o Gaudí… iniciarían una lista interminable de aquellos consuelos que nos proporciona la belleza del arte.

Claro, en un plano más urbano y rural al unísono, pero con alícuota dignidad y respeto, situaríamos a personajes anónimos ante la opinión pública que, con sus actos, simbolizan bondad, entrega, coraje, nobleza; con su conducta corrigen garabatos ajenos sin despeinarse; sin ayudas externas, tratan de hacer con su vida, una vida más sencilla para sus cercanos; a base de kilómetros de ida y vuelta, ponen su vida en juego –la del corazón latiente y la del corazón deseando– por que una hermana sonría, una madre respire o un padre alivie su día a día. Sin tildes, sin golpes en el pecho o palmadas en la espalda, sin palabras, con hechos, sin perdones o disculpas, únicamente con los verbos ser, estar y dar. Y sí, estas personas también alcanzarán el final de sus vidas dejando todo a un lado porque un día llegaron al mundo para nacer. Año 1977. Finales de abril. Día 26.    


Para Nuria




21 enero 2022

UN DÍA COMO HOY

En ocasiones, se escucha decir que la vida pasa volando. Volar. En otras, un trozo de nuestra vida se comprime entorno a instantes seleccionados. Mujer. Singular. Primera persona, singular, verbo ser. Plural. Segunda persona. Dos vasos en paralelo brindando no-sé-qué. Luz. Brillante fórmula de comunicación con que se expresa al abrir y al cerrar puertas, ojos y conversaciones. Voz. El timbre de una voz como sinónimo de una reunión colmada de gente, emoción y responsabilidad.

La personalidad es una suma de pensamientos agitados. Cada pensamiento, la libertad de su alma. Inalcanzable sistema de supervivencia asentado en atender siempre a sus entrañas cuando estas quieren vivir. Vivir a toda costa. Promesas a su medida y estar a tiempo cuando la necesidad o el deseo requerían estar close to you. Atesora fuerza suficiente para cablear el mundo a su alrededor. Nacida como río entre montañas, como chorro de agua limpia, como halo de frescura acompasando su verbo espontáneo, informal, aparentemente despreocupado. Sabe cómo extraer los puntos sobre las íes de la conversación con quienes comparte espacio, hogar, cielo, diversión o trabajo. Presente continuo del verbo vivir. Impulsiva. Insumisa. Inconformista. Indómita. Incansable. In + que out. El clic de su sonrisa anticipa una carcajada en cascada. Preparados.

El sol. La nieve. El mar. Una fotografía. Un viaje. Una sonrisa. El cielo. La esperanza. El trabajo. La ilusión. Una cajita. La imaginación. La sangre. Una sorpresa. El origen. La estrella. Catalunya. Un paisaje. El deseo. La amistad. La piel. Un regalito. La entrega. Una carta. Tu madre. El amor. Un paseo. Una pasión. Tu pequeña. Sentir. Vencer. Querer. Luchar. Amar. Importar. Ser. Estar. Existir. 

Su mención es vida. Dejaremos almacenada nuestra memoria en forma de base de datos que configurará la más fina lencería de nuestra existencia. Así debería ser pues a la vuelta de cada esquina, alguien sufrirá la más terrible desdicha mientras otro disfrutará de la miel entre sus labios. Que sean los suyos. Importas a quien te escribe, un día como hoy, cada día. Gemma. Gemma. Gemma.



22 octubre 2021

P R E S E N T I M I E N T O



Pocas veces podremos anteceder a una de nuestras afirmaciones con la palabra nunca y en menos ocasiones, aún, podremos aseverar con firmeza a través del término siempre. La ausencia permanente del verbo creer en la memoria humana corta cualquier rama en la que el ser humano puede sustentar su existencia. Llegados a tal suposición, resulta costoso caminar sin un equipaje desnudo de empatía y vitalidad. Cuando nacemos, lo hacemos vírgenes. Cuando vivimos, podemos sentirnos desolados. Al morir, desconozco qué podremos sentir.  

04 septiembre 2021

F I N I T O



Cada hora alcanza mis pies. Únicamente yo sabré del esfuerzo realizado, de los días puestos en fila, de las noches insomnes, de madrugadas bajo amenaza. Solo yo sabré cuánto cedí y cuán profunda fue mi violación. Solo yo sabré del límite de la paciencia. Solo yo sabré a oscuras responder al porqué dejé de vivir para hacerlo al compás de la necesidad ajena. Solo yo podré saber el origen del hastío que acabaría firmando las olas de mi vida. Fui yo quien quiso abandonar mi sangre para que brotara entre corazones que no latirían por el mío. Tan solo escribí cuando pude hacerlo y dejé de escribir cuando las palabras se desprendían como fuego entre mis brazos con forma de incesante sudor. Abandoné todo por todos. Solo entre todos. En soledad llegué a diferenciar entre quererme y necesitarme. Únicamente tú, mamá, solo tú a mi lado y en mi pensamiento. Ahora sé que hubiera hecho lo que hubiera hecho, el resultado final habría sido el mismo aspa que, ante los ojos de quienes me abandonaron, será por siempre el ejercicio de mi voluntad. De nada sirvió. Para nada sirvió. Ofrecía a granel esfuerzo, aliento, vida y escasa inteligencia. Recogía discordia, ansiedad y negación. Finito. 

10 agosto 2021

DEVASTAR

Resulta devastador para esta mente percibir la certeza de haberse sentido
 en numerosas ocasiones más necesitado que querido.





04 mayo 2021

OFF

A pie de página, sobre la cabecera de un lecho, a ras de piel, 
en el fondo del ser, 
llegué a rozaros, a conoceros, a sentir el ardiente aliento de tu latido, 
Mamá.  





09 abril 2021

M A D R E


Ernestina Jošt - 
Songs My Mother Taught Me


Gracias por habitar en tus entrañas, por concederme esta vida que no dejó de valorar el inmenso poder de justicia, sensatez y honradez que me legas a cada instante de tu existencia. Aprendí de ti lo mejor que de mí, pueda diferenciarse ante los ojos de los demás. Nada me pertenece. De corazón. Fue nuestro. Tu capacidad de protección, defensa y lucha tejieron un tapiz a lo largo de esta piel que posibilitó discriminar tu presencia, a veces invisible, entre lo ordinario y lo extraordinario. Formas parte de una generación de madres tan desconocidas como ilustres realmente que supieron contrarrestar una terrible desigualdad social a base de entrega, trabajo y valor. Fuiste, como otras tantas de aquella generación, superviviente de la guerra civil española, capaz de sacar adelante a familias enteras y en el caso, de llevarse su casa a hombros. Hombros valerosos en medio de hombres mayoritariamente ignotos del eje que supusisteis para aquella sociedad de invisibilidad hacia tu condición de ser humano y ser mujer. 

Recuerdo los pasos de mi infancia compartidos, las manos entrelazadas camino de un futuro repleto de educación y paz. Curaste tantas cicatrices a lo largo de tu extensa vida que siento bruma al diferenciarlas y me siento abrumado por saber que tú fuiste mi madre. La conformidad ante la adversidad significó una variante sólida e inteligente llegados a determinados instantes. Un analgésico para continuar adelante. Recuerdo selladas las noches arrugadas de estrellas, tu excelso sentido del humor en momentos oscuros a través de una enseñanza compartida sobre cómo serían, a partir de entonces, nuestras vidas. No sobrarán días de la mía para confesar este agradecimiento por ser mi madre y este honor por ser tu hijo. Tampoco podré argumentar mayor fortuna. No merecí tanto. El latido de un corazón recorre este cuerpo como lágrima que araña mi rostro al sentir la suavidad de tus manos y la inmensa profundidad de tus ojos al construir tu mirada frente a la mía. 

Te quiero desde lo más profundo de mi alma y te querré por justicia ante tanto como vivimos en comunión desde el primer día de un sábado de septiembre hasta el último instante de nuestras vidas, la tuya y esta que se atavía de honor hasta su instante último. 



Rosario - Gloria a ti

PRESENTE

En las calles, observo a personas que caminan con determinación y conversan con ánimo renovado. Apariencia, al menos. En las esquinas, apare...